Uncategorized

Revista gay zero online

Trabajos de imprenta y sellos para empresas , Juguetes. Prensa, revistas y coleccionables. Especialistas en Shishas y todos sus repuestos. Venta on-line. Algente, tu revista, otra forma de hacer periodismo Consulta nuestra Hemeroteca accediendo a nuestra web. Impresión textil.

Jude & Zero Relationship Part 6 ( 1080p HD )

Estanco, loterías y apuestas del estado, expendeduría filatélica, contratos y efectos timbrados, papelería,artículos de regalo para celebraciones,sellos de caucho,encuadernaciones,prensa, fax, etc. Servicio Integral en comunicación offline y online. Creación webs y comunicación digital.

Posicionamientos en Internet. Martes de a Abierto. Ver mapa. Danos tu opinión. Contactar Sitio Web. Tu negocio en los principales sitios de Internet. Diseño web para tu negocio. Contacta con otros negocios similares Copias Prado Sercom Publicidad S.

Métodos de pago

Martes Autorizo a contactarme comercialmente por email o teléfono sobre los servicios y productos relativos al marketing digital y directorios, así como elaborar perfiles y recabar información a través de tecnologías de seguimiento. El mensaje ha sido enviado correctamente. Copias Prado Sercom Publicidad S. Librería Papelería Mar Negro Enviar.

Enviar otro mensaje. Mejora o actualiza la información de este negocio y ayuda a otros usuarios a encontrar lo que buscan Mejora esta ficha. Acepto las condiciones y política legal.

Raphael da la cara en la revista Zero

Volver a la ficha. Gestiona gratis el contenido de tu ficha en el siguiente enlace o llamando al 91 66 66 y consigue que tus clientes te encuentren Gestiona tu información. Información y servicios de Revista Zero. Sabía a donde iba. Lo extraño es que, esperando a Warren y de camino a la sauna, estaba extrañamente inquieto, a veces incluso eufórico.


  • centro salud economista gay valencia.
  • COMENTA LA NOTICIA.
  • contacto gay vigo.
  • gay chat app download.

Y todo por la nada humilde idea de convertirme en el blanco de las insinuaciones y en el objeto de deseo y tocamientos de los allí presentes. Todo en el Northern Quarter son edificios de principios del siglo XX de unas cinco plantas, sucios, con fachadas ladrillo caravista, unicornios y leones en las cornisas símbolo de la Gran Bretaña y, en la planta baja, cafeterías intimistas, locales de vinilos y tiendas retro.


  • locales gay murcia.
  • Bienvenido a 20minutos.
  • Here Be Dragons: Zero pereZe!
  • bajo el signo de aries!
  • gay cafe salamanca.

Bueno, y al fondo de todo, en el 18 de Tariff Street, una sauna gay. Al observar la entrada del local, una persona que desconozca que se trata de una sauna gay puede intuir claramente que hay algo raro en ese Basement con letras de puticlub de carretera sobre fondo magenta, o en esas escaleras que bajan al averno y de las cuales no se divisa final. Son las nueve y media de la noche y no hay nadie en la puerta.

Solo mi amigo hongkonés y yo. Me empieza a dar la risa floja, un ataque de mojigatería y vergüenza infantil. Bastante atractivo. Warren es estudiante universitario y, aparte, miembro de la sauna, por lo que solo tiene que pagar ocho libras. A mí, en cambio, la broma me va a salir por veinte : quince de entrada -no soy estudiante- y cinco para hacerme socio -es obligatorio-.

Basement mima mucho a los tiernos y jóvenes estudiantes: aparte de la reducción en el precio de la entrada, los miércoles, si tienes menos de 25 añ os, entras gratis. No sabría si calificarlo como triste, pero sí que es verdad que, en la imaginería popular, el mundo gay y sus locales se relacionan bastante con el sexo y la promiscuidad.

Revistas gay: las 10 que tienes que leer y conocer

Los dueños de Basement , para ser sinceros, no hacen nada por evitarlo -aunque tampoco estoy diciendo que debieran-. Al lado de los rodillos, cestas con condones gratis, premonición del éxito de la noche y, como contrapunto, un par de posters sobre la importancia de someterse a las pruebas del VIH. Al hacerte miembro, tienes que dar tu nombre, tu apellido, tu fecha de nacimiento y el nombre de la ciudad en la que resides.

Mi euforia interna aumenta y empiezo a pensar que igual me he confundido con las expectativas. A mí me ha tocado la Estamos solos. Warren comienza a desnudarse de espaldas a mí. Yo hago lo mismo. Todo el pelo cano que le falta en la cabeza lo tiene en el pecho. Warren se ha anudado ya la toalla y me espera fuera.

Yo, de espaldas y en pleno proceso de bajarme los calzoncillos, noto la mirada descarada del hombre. Nunca he sido bueno haci é ndolo y, obviamente, en situaciones como esa, menos. Resultado: salgo del vestuario con media nalga fuera. Dos jóvenes con cuerpos atl é ticos pasan a nuestro lado pero no les vemos bien las caras: la luz azul- Chern óbil nos lo impide. En ambas podrían caber perfectamente unas veinte personas.

La primera, la aguantable, se encuentra delante de los jacuzzis, y la segunda, la del infierno, siguiendo por el pasillo a mano derecha, enfrente de unas duchas de agua fría. La escena que sigue, de lo surrealista, grotesca y decadente que es, me resulta bella y hace que me emocione por el mero hecho de haberla contemplado. Warren y yo avanzamos hacia la luz del final del pasillo. Moqueta color verde, paredes forradas de madera oscura veteada… En el ala derecha hay un televisor de plasma bastante grande alrededor del cual se disponen varios sillones.

Y, al fondo, una triste barra de bar y una fila de ocho ordenadores que ofrecen internet previo pago de unos peniques. El joven no aparta la vista de la pantalla, como evitando el contacto visual con los que le rodean. Pero eso no es todo: al fondo, en el segundo ordenador, un hombre de unos treinta años ve porno y, mientras, se masturba de espaldas a la sala , sin esforzarse mucho en ocultarlo.

Parece que a los dueños de Basement les da apuro decir que, aparte de ser una sauna gay, su local encierra un aut é ntico laberinto sexual en la parte de abajo. Warren se ríe pensando en que me voy a escandalizar.